Hola, mi ser animal

Todos llevamos varios seres dentro de nosotros, como el niño interno que debemos cuidar, el adulto responsable que manda, el ego tentativo y ambicioso acompañados con nuestra intuición, todos los sentidos que desde niño nos hacen ir perdiendo y está nuestro ser animalito que está allí también para unos más presente que para otros. Mi yo animalito estaba bastante escondido hace poco, de hecho, casi ni le conocía. Yo creo que en mi vida realmente muy pocas veces me he conectado con mi ser animal, dado que siempre he estado en entornos muy cómodos y seguros. El animalito realmente solo salió haciendo el amor en unas ocasiones.

Cuando tratas con los animales debes activar tu ser animal para comunicarte mejor con ellos, aquí no vale la comunicación a lo que estamos acostumbrados en la cuidad. Tratar la otra parte por igual, pedir por favor, explicar tus razones y los beneficios para la otra parte de tu propuesta, consensuar posibles opciones, elegir juntamente la versión ganadora y al final conseguir que haga lo que tu querrías al inicio.

En los momentos que tenía que trabajar con los animales me di cuenta como de profundo enterrado esta mi ser animal, me cuesta mucho sacar un poco de bruscalidad que es la base de los animales. ¿A lo mejor en mi alma soy más planta que animal? Es verdad que de plantas también hay algunas que son muy crueles, pero en general sí que parezco más a las plantas que a los animales y esto en momentos cuando debes enfrentarte con las bestias puede ser una desventaja.

Hoy tenía que coger una gallina que estaba sentada sobre un huevo todo el rato bloqueando así ‘el paso’ de las otras gallinas para poner huevos.

Te encuentras allí mirando los ojos de esa gallina que ya se está poniendo sus plumas como si fuera un pavo, ella pensaba que es su nidito y que va a tener familia. Mirándote sabe bien que contigo tiene posibilidades de asustarte, siente que estás nerviosa y eres principiante. Y la jod..ia gallina tenía razón. Tenía un miedo racionalmente inexplicable, simplemente porqué nunca lo he hecho antes y no sé los trucos de cómo es lo mejor cogerle. Esos picos claramente son para defenderse y picar la manita que indecisamente intenta acercarse. Llevábamos 3-0 Gallina-Nora cuando al final Tuti me indicó el truco; decisión firme, hasta el final e ir de frente. (claro, la regla de siempre solo el contexto es desconocido)

Tenía que reforzar el pensamiento que solo es una gallina al final. Bueno, bueno, en ese momento me di cuenta que definitivamente yo soy más una plantita que animalito, una gallina me come de aperitivo….no puede ser.

Al final conseguí cogerla y llevarla a una casita separada del resto.

Otro animal con quién aún no sé qué hacer es Valentina, la vaca. Su madre también murió por ser demasiada brava, por lo que no sé si es una vaca normalita o tiene intenciones de llegar a ser famosa por correr por el monte de Mahoma.

Cada mañana abrimos la puerta de su casita y ella debería pasarse para el campo dónde pasa todo el día comiendo. Por la noche le bajamos a su casita para que se duerma recogidita.

El primer día que estaba solo por la mañana, abrí la puerta porqué parecía tan fácil como mi amigo Danilo la indicaba que es hora de subirse y ella sabiendo perfectamente la rutina matutina subió sin más. Pero claro, conmigo se ha notado que está tratando con un principiante y se me fue al otro lado del patio para desayunar las hojas de uno de los árboles que le encantan. Ay mai…estaba allí con el palito hablando con ella, pero solo venía a por mí si me acercaba más. Estuvimos como media hora de tira y afloja, al final yo solo rezaba ya que no vaya más lejos mientras Tuti se levanta.

Cuando se pone cabezota, por lo visto, lo que funciona es darle un palizón en el culo y gritar con voz aguda, pronunciando palabras inexistentes, demostrar quién es que manda entre los dos. No, no me va bien ser bruta e ir de palizas gritando. Y ella desde entonces me toma como juguetito divertido con quién se puede practicar un poco de torreo.

El otro día nos enfrentamos de verdad, me sentía en pleno centro de Pamplona en Sanfermines y además estuvimos en una parte con mucha pendiente. De allí querríamos llevarla a casa. Iba yo con el palo, pero no me sirvió de nada, cuando quiere tirarte con la cabeza te tirará con la fuerza enorme que tiene. Solo podría haber hecho un paso al lado en vez de intentar a coger sus orejas. Gestión penosa de ‘vacatoro’. Con esa fuerza iba yo al suelo y rulando para abajo, soltando el moño, el palo, los zapatos y llegando abajo rebozada de hierbas y plantas varias. Imaginaos el ataque de risa que le dio a Tuti y a mí también al llegar abajo.

He cambiado de estrategias desde entonces, dejo a los que saben manejar la bestia sacarla y yo voy observando de cerca. Le llevo lechugas y hojas verdes durante el día, por la noche le llevo sal y agua a ver si poco a poco reconoce mi olor y me acepta también como uno de los lugareños. Veremos cómo sigue nuestra relación y historia.

He pedido tiempo para despertar un poco más mi ser animalito para poder dominarla. Un reto más con que enfrentarme todos los días. No importa si lo consigo en estos días que me quedan aquí, lo que me entrena es intentarlo todos los días.

Hola mi ser animalito, te necesito, ¿dónde estás?

Selfie con Valentina en momento amoroso y glamuroso
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