Inicio de la guerra por el agua en la República Dominicana – Problemática de abastecimiento de agua

Galones de agua en estanterías delante de las tiendas pequeñas, botellas y jarras de aguas en el frigo del hostal, chorrito con casi nada de presión en los grifos, son las primeras señales de un problema aguda y seria.

Gozando de ser la novena economía más grande de América Latina y la mayor de Centroamérica y el Caribe (CIA, 2017), los indicadores de crecimiento económico (superiores a las del conjunto de toda la región), se ven contrastados por un contexto socioeconómico marcado por la exclusión social y el deterioro ambiental. A pesar de contar con un gran sistema natural hidrológico, la falta de infraestructuras y la contaminación afectan de manera notable al acceso al agua potable.

La República Dominicana, con una población de 11 millones de personas, de las cuales aproximadamente el 60% reside en zonas urbanas. Sólo el 56% de los hogares pobres cuentan con conexiones domiciliarias, en contraposición con el 80% de los hogares no pobres. Sólo el 20% de los hogares pobres cuenta con acceso a los servicios de alcantarillado, en comparación con el 50% de los no pobres. La calidad mala de agua que llega causa problemas de salud que afectan a los pobres de manera desproporcionada.


Sólo el 20% de los hogares pobres cuenta con acceso a los servicios de alcantarillado, en comparación con el 50% de los no pobres.

Con unos recursos hídricos superficiales de 20.000 millones de m3 (BCM) al año, de los cuales 12 BCM son recarga de agua subterránea, los recursos hídricos de la República Dominicana (RD) se podrían considerar abundantes. Sin embargo, la irregular distribución espacial y estacional, unida a un alto consumo en el riego y el abastecimiento urbano de agua, se traducen en la escasez de agua. El rápido crecimiento económico y el aumento de la urbanización también han afectado a la calidad medioambiental y han originado tensiones sobre la base de recursos hídricos de la RD.

La problemática del agua es compleja:

  • Fuentes de agua – degradación y contaminación

El manejo insuficiente de las cuencas conduce a la erosión del suelo y amplifica los daños y la frecuencia de inundaciones. La degradación de las cuencas superiores, principalmente por la erosión del suelo, tiene importantes efectos río abajo. Se ha estimado que los índices de erosión son cuatro veces los de 1980. Un nivel alto de deforestación en las zonas montañosas también afecta la cantidad y calidad del agua de los ríos dado que los bosques ya no pueden ejercer su rol de atraer y mantener al agua subterránea.

La falta generalizada de manejo de residuos sólidos hace que se contaminen las fuentes de agua. Y además la falta de manejo de aguas residuales y escorrentía agrícola se suman a la contaminación de las fuentes de agua.

Aunque los acuíferos costeros de piedra caliza contienen solamente un 4 por ciento de las reservas de agua subterránea disponibles, las actividades humanas del sur del país (de Santo Domingo a La Romana y Punta Cana) dependen enormemente de ellos; por ejemplo, el 30 por ciento del abastecimiento de agua de Santo Domingo proviene de fuentes subterráneas. Como resultado, los acuíferos costeros de piedra caliza se consumen de forma excesiva y la intrusión de agua de mar ya alcanza de 20 a 50 km hacia el interior desde la orilla del mar.

  • Red de alcantarillado – falta de reformas

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, el Gobierno de la RD fue uno de los principales inversores en el desarrollo de la infraestructura hidráulica nacional. Centrado principalmente en el desarrollo de la infraestructura de riego durante los primeros tres cuartos del siglo pasado, el Gobierno de la RD invirtió en las redes de canales y la tecnología de riego. Durante las últimas tres décadas, el Gobierno de la RD ha descentralizado una serie de responsabilidades del sector del agua a otras instituciones.

Las empresas regionales de acueducto y alcantarillado se establecieron a lo largo de un período de 25 años, contando cada una de ellas con su propia ley. Cada empresa cubre una Provincia. Sus directores generales son nombrados por el Presidente de la República, evidenciando así la continuidad de un poder centralizado de toma de decisiones en presencia de empresas regionales.

  • Calidad de agua potable – al límite

La proporción de muestras con coliformes en los acueductos al 23 por ciento en 1998. De acuerdo con las normas de la RD, la presencia de coliformes en más del 5 por ciento de las muestras indica que el agua ya no es potable.

Aunque se han llevado a cabo pocos estudios sobre la calidad del agua durante las últimas dos décadas y hay una enorme falta de supervisión adecuada y coherente, las pruebas aisladas sugieren que los niveles de nutrientes, materia orgánica y contaminación bacteriológica en el agua son altos. Por ejemplo, la proporción de muestras con coliformes en los acueductos según el INAPA (la principal empresa de agua, que abastece al 40 por ciento de la población) aumentó del 17 por ciento en 1994 al 23 por ciento en 1998. Esto resulta especialmente sorprendente ya que, de acuerdo con las normas de la RD, la presencia de coliformes en más del 5 por ciento de las muestras indica que el agua ya no es potable.

El 38.4% de los sistemas de agua no cuentan con sistemas de cloración instalados. En las zonas rurales, dichos sistemas, en su mayoría, son sistemas pequeños. Contar con un sistema de cloración no garantiza que el agua esté, verdaderamente, desinfectada adecuadamente.

De acuerdo con las cifras del año 2002 proporcionadas por los proveedores de servicios, sólo el 73.6% de las muestras de agua potable analizadas demostró tener una calidad satisfactoria (medida según la ausencia de coliformes totales), mientras que la norma internacional es 95%.

  • Cambios en la gestión – centralizado, descentralizado, centralizado…

Mientras que algunos de los sectores más importantes del país se encuentran regulados, el sector hídrico muestra un gran atraso en materia institucional. La falta de un ente regulador de los aspectos económicos del sector, se refleja en la ausencia de una estrategia nacional para el sector del agua y el saneamiento.

En la República Dominicana, las funciones normativas y de formulación de políticas en el sector agua y saneamiento están altamente fragmentadas:

  1. La Secretaría Técnica de la Presidencia tiene a su cargo la formulación de políticas.
  2. La normativa en cuanto a calidad del agua potable es responsabilidad de la Secretaria de Salud Pública a través de su Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS).
  3. La regulación del medio ambiente compartida entre la Secretaria de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la cual determina los límites de descarga de los desechos residuales y controla las actividades, y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), el cual regula las concesiones para todo el consumo y la conservación del agua.
  4. La Dirección General de Normas y Sistemas de Calidad (DIGENOR) aprueba las normas de calidad en el sector.


No existe un ente regulador de los aspectos económicos para el sector.

No existe un ente regulador de los aspectos económicos para el sector. La ausencia de una estrategia nacional para el sector agua y saneamiento se considera una limitante al desarrollo del mismo. Sin una estrategia bien definida, se carece de dirección y de una separación aparente de las funciones de las distintas dependencias sectoriales activas. Esto genera una superposición de responsabilidades y, en ocasiones, actividades en conflicto.

El gobierno está elaborando el borrador de una nueva ley general de aguas y una ley de abastecimiento de agua y saneamiento después de varios intentos anteriores. El desarrollo del marco legal e institucional para el manejo integrado de los recursos hídricos dependerá enormemente de estas leyes.

  • Saneamiento de aguas – insuficiente

En el año 2000, la OMS (organización mundial de la salud) estimaba que el 49% de las aguas residuales recolectadas en la República Dominicana recibía algún tipo de tratamiento. Este porcentaje, aunque mucho mayor que el promedio para la región de América Latina y el Caribe (15%) a esa fecha, todavía se consideraba insuficiente.

  • Presión y priorización de agricultura

Alrededor del 76% de la superficie de la RD (8.900 km2) está dedicado a la agricultura, del cual un 17% es para agricultura irrigada. De acuerdo con la FAO, 270.000 ha están equipadas para el riego. El INDRHI estima que la superficie apropiada para riego es de hasta 710.000 ha, teniendo en cuenta la adecuación del suelo y los recursos hídricos disponibles.

Según la FAO, la inversión gubernamental anual en recursos hídricos e infraestructura de riego es de alrededor de 100 millones US$.10 El presupuesto del INDRHI en 2001 fue de 930 millones RD$ (unos 26 millones US$) y se destinó principalmente a obras de riego, a pesar de las responsabilidades del INDRHI respecto de otras responsabilidades de manejo como la calidad del agua y el manejo del agua subterránea.

  • Presión de turismo

El turismo es una de las principales actividades económicas de la RD. De hecho, el turismo actualmente representa el 13% del PIB y contribuye al 29% del total de ingresos de exportación. Además, el turismo da cabida a más de 200 empresas y emplea a 200.000 personas. El turismo depende en gran medida de la calidad de los recursos hídricos y el entorno costero. Entre los problemas del manejo de recursos hídricos asociados con el turismo, se encuentran los siguientes: vertido de aguas residuales y residuos sólidos sin tratar a lo largo de la costa, sobreexplotación de agua subterránea, destrucción de la cubierta forestal y pesca en exceso de especies corales y marinas.

En la actualidad, el turismo absorbe el 1% del consumo mundial de agua. Es una cantidad que parece de poca monta si la comparamos con la del sector de la agricultura, que utiliza casi el 70% del agua suministrada en el mundo, o el de la industria que alcanza el 19 %; sin embargo, en algunos países emergentes, en los que el turismo es uno de los pilares de su desarrollo, el consumo sobrepasa el 7 %, y en algunas islas como las del Caribe

mientras que un ciudadano medio consume 127 litros al día, el gasto por turista oscila entre los 450 y los 800 litros, en función de la estación y de la zona. Estas cifras se calculan considerando el gasto hotelero y restaurador (cocina, lavandería, aseos, piscinas, refrigeración y riego), así como de actividades como el golf, las saunas, los parques temáticos y el gasto municipal en servicios de higiene.

En zonas situadas en el cinturón tropical, este consumo tiende a incrementarse y puede llegar a 2.000 litros al día, y en términos hoteleros hasta 3.423 litros diarios por habitación, según datos de la OMD.

  • Financiación

El 84% de las inversiones realizadas entre 1990-1998 se destinó a los centros urbanos, mientras que sólo el 16% se invirtió en las zonas rurales. La inversión promedio anual en abastecimiento de agua potable ascendió a 87.9 millones de dólares (1990-1998), un nivel relativamente alto de inversión per cápita en comparación con otros países en vías de desarrollo. Sin embargo, las inversiones no se asignan adecuadamente. Por ejemplo, las inversiones están sesgadas hacia el abastecimiento de agua a costa de un saneamiento mejorado y el tratamiento de las aguas residuales, sectores que recibieron sólo el 2.3% del total de las inversiones.

El Banco Mundial elabora actualmente un Proyecto de Agua y Saneamiento en Zonas Turísticas. Su principal objetivo es la reducción de los altos costos económicos, sociales y ambientales generados por las deficiencias en el manejo de las aguas residuales y los desechos sólidos, especialmente en las zonas turísticas, y la mejora de la cobertura y calidad de la prestación de los servicios de agua, así como la recolección y eliminación de las aguas residuales y los desechos sólidos en la República Dominicana. Para lograr estos objetivos, se contempla: (i) apoyar el desarrollo y puesta en marcha de estrategias nacionales de agua, aguas residuales y desechos sólidos en forma coordinada con organismos gubernamentales y donantes; (ii) mejorar la gestión de los recursos hídricos, así como la calidad, la eficiencia y la sustentabilidad de los servicios de agua y de manejo de desechos sólidos; e (iii) incrementar la cobertura de los servicios de agua y de manejo de desechos sólidos, especialmente en las comunidades pobres cercanas a las zonas turísticas.

El ejemplo y situación de la República Dominicana desafortunadamente es un ejemplo como con gestión irresponsable y sin visión sostenible a medio/largo plazo lleva una nación con recursos naturales a borde de arriesgar la seguridad nacional.

Todas las medidas que recientemente están empezando a tomar espero que no sean ya tarde.

Sí es un país candidato de dejar a la población sin agua potable, por sorpresa no está en el continente africano que uno pensaría de primeras. Allí seguramente ya de costumbre respetan más el recurso tan valioso como el agua.

Y mientras no nos queda otra recomendación que tomar más ron y reclamar una gestión responsable 🙂


Fuentes:

http://www.fao.org/nr/water/aquastat/countries_regions/DOM/indexesp.stm
https://es.wikipedia.org/wiki/Agua_potable_y_saneamiento_en_Rep%C3%BAblica_Dominicana
https://www.iagua.es/noticias/grupo-inclam/inclam-mejora-seguridad-13-presas-republica-dominicana
http://caasd.gob.do/index.php/sobre-nosotros/historia
https://www.paho.org/dor/index.php?option=com_docman&view=download&category_slug=determinantes-desarrollo-sost-y-salud-ambiental&alias=96-una-guia-practica-para-la-coordinacion-de-emergencias-de-salud-publica-y-desastres-sector-de-agua&Itemid=273
https://www.iagua.es/republica-dominicana
https://www.acciona-agua.com/es/salaprensa/noticias/2017/enero/acciona-mejora-suministro-agua-potable-republica-dominicana-puesta-en-marcha-acueducto-peravia/
https://es.wikipedia.org/wiki/Manejo_de_recursos_h%C3%ADdricos_en_la_Rep%C3%BAblica_Dominicana
https://listindiario.com/economia/2018/07/16/524309/republica-dominicana-entre-los-paises-con-menos-agua-renovable

Saldana, J.F. 2008. Enfoques de gestión de recursos hídricos en la República Dominicana. USAID. 2013. Dominican Republic climate change vulnerability assessment report.

World Bank. 2008. Climate change aspects in agriculture. Dominican Republic country note. World Bank. 2014. World Bank website: Emergency recovery and disaster management project.