Santo Domingo, guía para sobrevivir los primeros días

Santo Domingo es la capital de la Republica Dominicana. Tiene una población de casi 1 millón de personas y una extensión bastante grande.

Todos los visitantes del país pueden quedarse 30 días, había una tarjeta turística de 10 USD que al parecer ya las aerolíneas deben incluirse en los precios de los billetes. Si quieres quedarte más días debes pedir la prolongación del permiso de permanencia, dependiendo de los días tiene diferentes precios. En este enlace encuentras los detalles. Si no prolongas tu visado al salir del país tendrás que pagar una multa, los importes se parecen bastante a los precios de pedir la prolongación. 

Importante saber que el aeropuerto no está comunicado con ningún medio de transporte público.  Quedan los taxis o un Uber y el precio de los dos van a estar entre 30-40 USD. Se comenta que hay una posibilidad de coger un mototaxi hasta la primera vía importante y de allí coger un bus. Esta opción, aunque sea más barata solo lo recomiendo a los que realmente quieren aventura desde primero minuto.

Al llegar una cosa está claro, tienes que subir el volumen y bajar el ritmo. Todo el mundo grita, música está sonando desde todos los locales como si fuera una competición de quién lo tiene más alto. Y sí, no te cabrees si al atenderte no te hacen caso o tardan media hora en darte lo que pedías, no es nada personal, welcome al Caribe.  

Puesta del sol desde el Malecón de Santo Domingo
  • Todo el mundo va en pantalones largos

Esto sigue siendo un misterio para mí y aún no encontré ningún lugareño que me dé una explicación coherente. Con todo el calor húmedo que hay los locales tanto los hombres como las mujeres van en pantalón largo, normalmente en vaqueros ajustados. Solo verás los muy turistas y las prostitutas en pantalones o faltas cortas. Por lo que prepara tu pantalón largo fino si quieres parecerte al estilo de los lugareños.

  • Basura en todos los sitios

Sentía en varias ocasiones durante los primeros días que se me rompía el corazón, con toda la basura por las calles, en los parques, en la playa y formando mini islitas en el mar…. Se dice que hay camionetas que van recogiendo las bolsas de plástico de basuras que se dejan al lado de la cera, pero yo no he visto ninguno de esas camionetas. Se genera una cantidad brutal de plásticos de solo un uso, mayoritariamente de embalaje de comida. Hasta personas que van a comer en sitios lo piden en plástico y después lo tiran. El reciclaje está en pañales. Aproximadamente solo un 7% de los residuos sólidos se llega a tratarse

Vistas desde el ‘paseo marítimo’
En el barrio del mercado
  • Tráfico de locos, semáforo se lo pasan por el foro

Aquí prive la ley de con coche más grande o nuevo tienes prioridad. Los peatones van cruzando en cualquier sitio y en cualquier momento. Los pasos peatonales están solo como decoración igual que los semáforos que son más parte de la decoración navideña que de utilidad. Truco, espera un lugareño y cruza detrás o al lado. Cruza mejor lento que rápido, siempre puede aparecer una moto de velocidad relámpago detrás de los coches. Si cruzas, cruza convencida, pero mejor parar en el medio de la calle, por qué no todos frenarán. No es por casualidad que es el país con más accidentes de tráfico

  • Encontrar sitios de comida

Por cultura la gastronomía no ocupa un lugar importante social. Da la sensación que comer es una obligación que hay que solucionar todos los días. Aparte de los restaurantes de las zonas más turísticas (no he probado ninguno) encuentras casas de comidas en las esquinas de calles un poco más alejadas del centro. Por 100-200 pesos > 2-3 € podrás comer un menú del día, hasta con variedad para elegir. El concepto siempre va a ser, arroz con habichuelas y algún tipo de carne o estofado o frito. Si buscas las opciones económicas estos sitios son geniales para alargar tu presupuesto y comer bastante bien.  

  • Falta de nombres de calles

Yo que salí a descubrir la ciudad con un plano de papel y un teléfono de esos antiguos de Alcatel, me quedé con la cara más que sorprendida cuando descubrí que solo en algunas calles y no en todos los barrios tienen puesto la tabla de sus nombres. Eso sí, siempre puedes llegar a algún cruce importante dónde sí en estilo americano ponen los nombres de las calles y ya te orientas.

  • Transporte publico imposible de entender

Como la extensión de la ciudad es bastante grande patearlo todo es casi imposible, yo lo intenté con unos promedios de 20-30 km/día. Eso está bien, pero llega el momento que necesitas algo de ayudita. Tienes la opción de metro, es super nuevo, bonito limpio, pero solo hay dos líneas, por lo que no siempre puede ser una opción.

Están los carros públicos, es un show. Son coches tipo taxi, pero solo salen cuando al menos hayan 6 viajeros + chofer en un coche normal. Y además tienen una ruta definida por dónde pasan, pero no hay manera de saber de antes dónde van estas rutas. Solo preguntando o probando. Un viaje son 25 pesos, esto sí que está genial, hay que ir avisando al chófer dónde quieras bajar.

Las guaguas, que son los buses tipo minibús también tienen su ruta y reglas. También se avisa gritando para parar dónde quieras bajar. Primero he ido con un local para entender bien como se hace, porqué sola a la primera me daba mucho respeto el jaleo que hay montado en estos vehículos. Además en todos se presupone que sabes dónde quieres bajar. Habla con antemano con el chofer, pero siempre mejor ir viendo en google maps, porqué les puede ir con el cachondeo que tienen montado.  

  • El ron es sorprendentemente barato, así es mucho más tentativo como la cerveza.

Bien, y para refrescarse después de un día duro de turismo, compartir una litrona es una de las costumbres más comunes. La gente bebe en la calle sin ningún corte, eso sí las botellas de alcohol lo venden envueltas en bolsas de papel. Una litrona son 100-130 pesos – y tchatchán… una botella ron son 350-400 pesos. Si realmente quieres emborracharte evidentemente una botella de ron da para más que 3 botellas de cerveza 😉

  • El agua

El agua del grifo no da mucha confianza, se ve botellas como bombonas en todas delante de las tiendas. Ni los locales toman agua del grifo. Yo al final sí estaba tomando con una cantimplora con filtro, no me ha pasado nada, pero sí el sabor no es lo mejor. Si compras botellas de agua, siempre compra de al menos de los 5 litros para gastar menos botellas de plástico, porque en vidrio no he visto nada.

  • El español dominicano como un andaluz hardcore

Para mí una de las cosas más difíciles al inicio, entender a la gente. Piensas que más o menos ya sabes hablar español, pero claro, lo que se habla aquí poco tiene que ver con el castellano de España. Hablan muy rápido, cerrado, comiendo partes de palabras, de esas palabras que solo existen aquí.  Solo dices – ‘Amigo, explícame esa vaina k dice otra vez’

En general la gente es muy amable y ayuda en encontrar tu camino, siempre habrá alguien que te oriente.

No te olvides de disfrutar de todos los momentos, si lo pasas bien será un recuerdo y si lo pasas incómodo será una experiencia.